·

En defensa de la privacidad

Buenos días, hoy vengo a hablar de privacidad. Es un tema que me ha interesado recientemente y me apetece tratarlo para aclarar ideas (ya deberías tener claro que aquí no aprenderás nada); Este tópico está fuertemente relacionado con la libertad, tema que todavía no estoy capacitado para afrontar directamente, así que por ahora escribiré en su periferia para tratar de familiarizarme.
Algo que me gustaría aclarar es que no voy a tratar la perspectiva de la actualidad del tema, únicamente trataré su enfoque filosófico. Para hacer un análisis de la situación actual hay que ser periodista, buscar datos y más datos para poder hacer un aburrido resumen. Yo únicamente pienso y repienso ideas, me divierte más.

¿Qué es la privacidad?

Bien, nos referimos a que un lugar o información es privado cuando tenemos la potestad de limitar su acceso. A veces no resulta fácil, porque suele acarrear una pérdida normalmente exponencial de comodidad. Digo exponencial porque normalmente cuanto más queremos cercar el perímetro más complicado se vuelve, pues, los curiosos pasan a ser detectives del rastreo, ciberdelincuentes o lo que es peor, inspectores de Hacienda, complicados de esquivar por naturaleza. Esto para la mayoría de personas es bastante bueno, quiere decir que con poco esfuerzo ganamos mucho en privacidad (probablemente la necesaria). Es como ponerle un pestillo al baño, una acción mínima que protege mucho; para la mayoría de gente no es necesario poner una puerta acorazada en la entrada de nuestro servicio, pues, no llegamos a ese nivel de amenaza. Pero el punto es que es sencillo protegerse, siempre y cuando el estado no se interponga, entonces las cosas se complican.

No tengo nada que esconder

Este es un comentario que me resulta de lo más frustrante. Es tal el desprecio hacia los derechos fundamentales, que ciertamente, resulta complicado de rebatir. Suelo poner un paralelismo con la libertad de expresión (La gente la suele tener más en consideración aunque hay quien ni con esas):
«Decir no me importa el derecho a la privacidad porque no tengo nada que esconder, es lo mismo que decir no me importa la libertad de expresión porque no tengo nada que decir»
Nuestra única obligación ciudadana es defender los derechos fundamentales, no ejecutarlos; con esto me refiero a que no tienes por qué volverte invisible a golpe de privacidad, pero a lo que sí estás moralmente obligado como sujeto de derecho, es a defender tu derecho a hacerlo. Si no cumplimos esta máxima, corremos el riesgo de convertirnos en objetos de derecho, otorgándole poder absoluto sobre nosotros al estado. Resultado de lo más indeseable. Defiendo el miniarquismo.

¿Por qué sin privacidad no hay libertad?

Bien, tratemos esta otra compleja pregunta, cómo se relacionan estos temas entre sí.
Es importante tener potestad sobre qué partes de nuestra vida se hacen públicas y cuáles no. Creo que podemos estar de acuerdo en que cuando sentimos que estamos siendo observados nos condicionamos, y en exceso nos termina perturbando. Si encima ese ojo que todo lo ve resulta ser una autoridad, nos convertiremos en su siervo.
Por eso creo que nos sentimos tan libres cuando acudimos al monte, nos sentimos libres, porque el bosque no nos juzga, nos deja ser nosotros mismos; pero eso da para otro blog.
Este es el punto más importante de toda la tesis y, sin embargo, es la más complicada de defender, debido a su estrecha relación con su la libertad. Es por eso que ha quedado tan escueto este apartado, no me da la cabeza, o el conocimiento… O tal vez ambas.

Consecuencias de abolir la privacidad

Para concluir, repasaré los inasumibles riesgos que acarrea reducir nuestro derecho a la privacidad. Debemos proteger nuestro derecho al anonimato, tanto físico como cibernético, defendernos ante las cámaras en la calle con reconocimiento facial, o reconocimiento de matrículas. Entiendo que puede ser necesario poner cámaras (Eso sí, sin reconocimiento facial) en zonas muy tensionadas, pero todas las demás, deberían ser vandalizadas. Debemos resistirnos, porque en cuanto lo sepan todo sobre nosotros estaremos perdidos: podrán atentar contra la libertad de expresión, de asociación, controlar tu dinero, congelarlo, ponerle fecha de caducidad, silenciar o encarcelar a disidentes y en resumen, colocar el yugo del gran hermano al pueblo, porque ya no valdrá con ser inocente, habrá que parecerlo.

Este escrito ha quedado mucho más breve de lo que creo debería debido a la importancia del tema, pero voy a seguir mis indicaciones pasadas y lo voy a dejar así por ahora, y a otro tema, que necesito escribir mucho a ver si aprendo de una vez.

Manuel.

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *