La casta ciudadana, por qué el liberalismo es la alternativa moral al socialismo.
Introducción
Como comienzo quiero aclarar que esta es la primera vez que escribo sobre política. También quiero aclarar que no se ha usado ni IA ni Internet durante la redacción del texto. Esto ha sido hecho para aclarar mis ideas y aprender a redactar ‘ensayo’ político.
Bien, antes de que tú como lector cierres este artículo, pensando que soy estúpido o he perdido la cabeza, permíteme una breve explicación. Es probable que estés en lo correcto y esté perdiendo la razón, pero puede y solo puede que no sea así, por lo que te invito a darle el beneficio a la duda y adentrarte en mi extravagante teoría.
Si bien el liberalismo y el socialismo suelen encontrarse en polos opuestos del espectro político, en el fondo desean lo mismo, tener una sociedad libre. El problema reside en que los socialistas tienen un concepto de la libertad algo distorsionado y erróneo bajo mi punto de vista. Para poder desarrollar mejor esta idea primero necesitamos aclarar, ¿Qué es el liberalismo?
Personalmente, me gusta mucho la definición que se le da en el libro El Camino Libertario de Javier Milei que a su vez cita a Alberto Benegas Lynch hijo, “El liberalismo es el respeto irrestricto del proyecto de vida del prójimo, basado en el principio de no agresión, en defensa del derecho a la vida, a la libertad y a la propiedad, cuyas instituciones fundamentales son la propiedad privada, los mercados libres de intervención estatal, la libre competencia, la división del trabajo y la cooperación social”. ¿Qué quiere decir esto? Que todo ataque a la libertad es completamente inmoral en este sistema, para entender esto necesitamos conocer el significado de libertad. La libertad es el derecho a intentar llevar a cabo tu plan vital sin que otro individuo o institución interfiera violentamente. Es aquí donde entra en conflicto con la libertad socialista, pues esta diside mucho de la definición liberal. Un socialista probablemente alegaría que un hombre no puede gozar de libertad si no dispone de derecho a una vida digna, con vida digna me refiero a vivienda, alimento, educación y sanidad, entre otras. El problema que tiene esta definición, es que en el caso de que haya alguien que no sea capaz de proveerse por sí misma de una vida digna, la proveniencia divina no se va a hacer cargo, por lo tanto, ¿Quién debe hacerlo? ¿Es moral obligar a alguien a hacerlo? ¿Acaso no está el primer, individuo imponiéndose mediante el estado socialista sobre el segundo? Es aquí donde saltan los defensores de lo bueno a argumentar lo atroz que sería dejar morir a un ciudadano inocente por no poder permitirse un tratamiento médico. Pero, seamos realistas, no hay de todo para todos, tengo que aclarar que aunque se suela describir a los liberales como entes perversos, sin alma, a nadie le gusta la idea de que muera gente en tales situaciones, y es aquí donde el socialismo cae en su gran contradicción. Durante el texto, cuando me refiera a socialismo, me refiero a su connotación moderna, en la que el estado tiene gran parte de los medios de producción, una alta intervención en los mercados, y existe la propiedad privada, aunque no se le tenga mucha estima.
Papá Estado, el Socialismo.
Como acabo de explicar, los defensores de lo bonito no tardan en llevarse las manos a la cabeza al escuchar afirmaciones tales como que se debería abolir la educación y la sanidad públicas. Porque, ¿a caso no tienen todos los ciudadanos derecho a una vida digna? La respuesta es no, porque para que alguien goce de esa vida digna sin trabajar lo suficiente por ella, tiene que haber otro individuo con la obligación de proveerle de esas condiciones de vida voluntaria o involuntariamente. Un humano si tiene derecho a luchar por una buena vida, es aquí donde empiezan las gimnasias mentales.
Este sistema, que provee a los ciudadanos de una vida digna solo por nacer donde han nacido, se llama Estado de Bienestar o más bien de malestar, esto lo explico más adelante. Este sistema acarrea que el trabajo de unos hombres debe compensar el déficit de trabajo de otros, un sistema que castiga el esfuerzo y premia su ausencia, donde pueden llegar a vivir ciudadanos absolutamente deficitarios, para el estado, pero sobre todo para sus conciudadanos, sin aportar absolutamente nada, a estos ciudadanos se les llama free riders. Esto nos lleva la tragedia de los comunes que nos dice que si la recompensa es colectiva, pero el esfuerzo es individual, la cantidad de esfuerzo bajará, y mucho. Un ejemplo que me gusta es el caso de un aula, donde como es normal hay alumnos muy capaces y los que lo son menos. Ahora imagina que si para hacer esa clase más justa le ponemos a todos los alumnos la nota media que salga en el examen. Creo que todo el mundo sabe que la nota media bajaría, pues el sacrificio es individual para una recompensa colectiva. Así, consigues una sociedad que no se esfuerza, completamente empobrecida. Esto también explica por qué las empresas públicas no pueden funcionar, si gastas dinero que no es tuyo para comprar algo que no es para ti, difícilmente vas a tomar la mejor elección. Este sistema se dedica a someter a la población.
¿Y por qué digo que el socialismo es hipocresía pura? Es muy fácil y debería ser el motivo por el que cualquier persona de izquierda debería ser liberal o por lo menos dejar de ser socialista. Sé que parece contradictorio. El punto al que quiero llegar es la igualdad, una de las bases del liberalismo es la igualdad de todo ser humano ante la ley, cosa que deshecha el socialismo con sus leyes para dividir a la población, como por ejemplo con la discriminación positiva, pes en el socialismo, no son iguales ante la ley ni siquiera los ciudadanos. Aunque quitando algunas excepciones, ambos órdenes políticos abogan por la igualdad ante la ley. Pero claro, aquí es donde se empieza a volver la cosa contradictoria, el estado de bienestar es completamente incompatible con la igualdad de toda persona ante la ley, que no todo ciudadano, por lo tanto, debemos diferenciar a las personas entre ciudadanos, nacidos en la nación, llamémosles A y los que no, llame B. Los primeros tienen todos los derechos que entraña el estado de bienestar asegurados, la vida digna, cosas como la sanidad o educación van implícitas en sus derechos. Mientras tanto, los segundos no tienen asegurado ni siquiera el derecho a poner un pie en territorio nacional. Pero, ¿a qué se debe esta diferencia? ¿A caso el sujeto A es de sangre pura y por eso puede gozar de tales derechos? ¿O es porque pertenece a algún tipo de casta? O quizá al haber nacido en otro lugar, el individuo B, no merece gozar de estos derechos, creando así a la casta ciudadana. Tienes una ciudadanía condenada al la pobreza y completamente dependiente del estado, pues este le ha arrebatado el fruto de su trabajo para prometerle que, si se porta bien, le devolverá una parte en forma de ineficientes servicios y, por otra parte, otro grupo de individuos a los le les niegas cualquier derecho en territorio nacional.
La raíz del problema reside en que no se puede ayudar a todo el mundo. En el estado de bienestar, están los ciudadanos deficitarios, y los que pagan la fiesta. Esto impide un mundo donde la cualquiera pueda entrar y salir del país libremente, porque los ciudadanos deficitarios vendrían de todas partes, pues tendrían servicios gratis o a un menor coste del real, gracias al Estado de bienestar, a esto hay que añadir que, las víctimas de esta mafia, a los que les roban gran parte de sus ganancias o patrimonio, se esfumarían en su mayoría a lugares con mejor condiciones fiscales. Por lo que el sistema se derrumbaría al no poder imponerse unos ciudadanos sobre otros. Otra forma de llevarlo a cabo es que el estado decida quien merece estos derechos extra y quien no, por ejemplo según donde hayas nacido, tomando así la decisión de quien muere o a quien salvará con el dinero que le ha sido arrebatado contra su voluntad a algún otro ciudadano, a través del sistema mafioso más grande del mundo, el estado. ¿Puede esto parecerle moral a alguien? Para hacer posible el sistema socialista necesitaremos primero discriminar a los que serán ayudados, de los que no, y luego, idear una manera de retener a los contribuyentes, los no deficitarios, para poder exprimirles hasta la última gota.
Para terminar, el sistema que yo defiendo, el liberal, es aquel donde no se discrimina entre personas, el que dice que todos somos sujetos de derecho, iguales ante la ley, en el que cualquiera puede venir a nuestro territorio, y trabajar para llevar a cabo su plan de vida, porque en un sistema donde el estado es mínimo, no hay lugar a ciudadanos deficitarios, porque aquí hay que luchar por lo que quieres, no es un sistema de gente dependiente del estado, es uno en el que los ciudadanos son libres, y claro que hay riesgos, los que entraña la libertad. Una gran cosa que tiene este sistema es que da cabida a otros dentro de este, si te quieres asociar con más gente y formar una comuna socialista eres libre de hacerlo, ¡esto es genial! Eso es el liberalismo, respeto. Por esto y mucho más es por lo que el socialismo es un cruel sistema que se dedica a crear castas que dictaminan quien vive y quien no. ‘Ayudando’ a unos y dando la espalda a muchos otros. Por favor, usemos la razón y dejemos de lado la discriminación sistematizada y este anacrónico sistema de castas. Escapa de la cárcel socialista.
A pesar de hacer público este controvertido punto de vista, quiero aclarar que no estoy en contra de la educación pública, y en cuanto a la sanidad, todavía le estoy dando una vuelta, en cuanto tenga formado un punto de vista, publicaré un post hablando sobre ello.
Gracias por leer este artículo, he disfrutado mucho escribiéndolo, me gustaría que me dieras tu opinión para que pueda aprender de mis errores, que son muchos, y así mejorar como persona o por lo menos intentarlo.
Manuel.